Gamificación: Cómo usar las dinámicas del juego para generar aprendizaje

Desde hace un tiempo a esta parte parece que la gamificación está por todos lados, si no gamificas no existes. La formación no se ha escapado a esta tendencia, y hoy día un gran número de los procesos formativos que se llevan a cabo lo incluyen.

Es una realidad que los juegos tienen algo que consiguen que nos “enganchemos” a ellos. Esto es algo que los procesos formativos tienen pendiente, muchos procesos formativos no generan “engagement” y esto es un objetivo que los profesionales del sector buscamos como locos, conseguir que nuestros alumnos se enganchen. En el mundo empresarial que es la expresión máxima de la eficacia, no nos basta con entretener o enganchar, lo que nos interesa es fomentar el aprendizaje para generar un cambio.

Utilizar la gamificación en un proceso formativo no sólo es utilizar los “badges” o “leaderboards” es ir más allá. No nos podemos quedar en la superficie del término, debemos conocer las conductas que se utilizan en los juegos y utilizarlas de tal manera que podamos crear un proceso formativo que responda al desarrollo de las habilidades adecuadas (las que pretendemos enseñar) y no sólo el desarrollo de  las habilidades del juego. Existen una serie de aspectos clave que me gustaría reseñar y como podemos aplicarlos a nuestro proceso formativo.

Competición: Es el modelo de gamificación más empleado en las empresas, pero realmente conseguimos con el lo que nos proponemos. Hoy día vivimos en la era de lo social, me pregunto si tiene sentido aplicar este modelo. Podemos verlo de dos maneras, le premiamos por su contribución y su prestigio individual, o le premiamos por qué su contribución da prestigio a nuestra comunidad. Si adoptamos este segunda forma de verlo, que dotamos de prestigio a nuestra comunidad, lease empresa, es una buena forma de aplicar un modelo de gamificación basado en la competición. Pero pedagógicamente hablando corremos el riesgo de estar formando en comportamientos que pueden no beneficiar a nuestra empresa.

Por el contrario toca hablar de Cooperación, formar alianzas, formamos alianzas porque ambas partes salimos ganando. En la era de los social el ideal es hacer algo por “amor al arte” sin esperar nada a cambio, lo hacemos por contribuir  nuestra organización, lo que hará de un modo u otro que sus resultados nos beneficien de una manera u otra.  Me cuesta ponerlo en duda, pero puede ser que el fomento de la cooperación puede que tampoco podría no dar resultados de aprendizaje tan claros como podríamos esperar.

Recompensa, elemento obvio de las dinámicas del juego, cuando apliquemos la gamificación a proceso formativo, deberíamos preguntarnos ¿premiamos de forma significativa? es un factor que afecta a todos los afectos del juego no solo al premio final. Diferentes tipos de recompensa, reflejarán diferentes tipos de comportamiento en nuestros alumnos: si premiamos con una recompensa abstracta,  seguramente fomentemos conductas exploratorias  o de riesgo, sin embargo, si ofrecemos algo efectivo, el comportamiento será más directo e inmediato.

Game on

Riesgo, para mí es un elemento clave para propiciar la modificación de conducta. No podemos entender el riesgo como algo negativo, una dosis adecuada de riesgo puede resultar beneficiosa, haciendo que nos salgamos de nuestra zona de confort y y nos permita experimentar nuevos comportamientos. ¡No hay que tener miedo a tomar ciertos riesgos!, recordar que estamos en disposición de aprender, por lo que si nos equivocamos no pasa nada.

Estrategia, de forma explícita o implícita. Nos puede permitir crear experiencias de aprendizaje que se basen en habilidades aplicables en el mundo real, podemos incluir esta dinámica de juego a modo de ensayo. Por ello es importante que esta conducta tenga efectividad en el mundo real y no el abstracto, si no lo hacemos bien en algo íntimamente ligado a la realidad, es que algo está fallando.

Perder, no podemos obviar esta posibilidad. Es el factor que hace que juguemos una vez más, ¿cómo podemos aplicarlo? ¿cómo hacemos para genere aprendizaje? Podemos crear situaciones en los que no existe ganador, pudiendo así generar el cambio deseado o las ganas de reconstruir para afrontar de nuevo el reto.

Estos son sólo algunos de los aspectos, de las dinámicas del juego, mi intención es que podamos explorar y construir procesos formativos gamificados, más allá de los badges, trofeos y leaderboards.

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